Dentro de los objetivos de la Secretaría de Estado para el Deporte, quiero subrayar la importancia del deporte para las personas con discapacidad, como reconoce la Ley del Deporte, estableciendo los cauces legales para posibilitar las prácticas deportivas y las condiciones de igualdad con respecto al resto de los deportistas.
Las grandes líneas para el fomento y desarrollo deportivo de los minusválidos en España ya están establecidas y contamos con organizaciones como la
ONCE que a través de la Federación Española de Deporte para Ciegos, desarrolla una importante labor en la promoción del deporte, siendo un buen ejemplo la coedición de este libro con el Consejo Superior de Deportes.
Si la aparición de un libro es motivo de satisfacción, en esta ocasión lo es mucho más por la importancia que tiene, al ir dedicado al fomento del deporte en los niños ciegos y deficientes visuales en edad escolar. y lo es, también, porque responde a los fines a los que va destinado: ser un manual de trabajo y de consulta indispensable que da conocimiento de las modalidades deportivas que son practicadas por las personas con este tipo de deficiencia.
En la concepción del deporte actual, parece necesario indicar que el deporte base, la referencia central, se encuentra en el niño y el joven que lo practican, y ello en directa relación con la importancia que tiene en cualquier sistema educativo el papel que desempeñan la actividad en física general y la práctica deportiva en particular en el desarrollo de la infancia y la juventud.
Esta tarea de fomento y promoción del deporte en la infancia y la juventud, constituye una de las líneas de trabajo del Consejo Superior de Deporte que anualmente convoca los Campeonatos de España de la Juventud y el Campeonato de España Escolar. Cabe destacar que en el último Campeonato de España Escolar, deportistas escolares de las diferentes Comunidades Autónomas celebraron varios partidos de goalball junto con escolares invidentes, consiguiendo esa integración social que se persigue como objetivo prioritario y que continuará en próximas convocatorias, ampliando el ámbito de actuación en un mayor número de modalidades deportivas como las descritas en el presente manual.
Creo sinceramente que todos debemos sentirnos contentos por disponer de este novedoso y magnífico trabajo que, a través de iniciativas como esta, sirvan para acercar a los niños ciegos y deficientes visuales al resto de la sociedad.
Juan Antonio Gómez-Angulo Rodríguez
Secretario de Estado-Presidente del Consejo Superior de Deportes